martes, 8 de enero de 2013

Ya están aquí los videos-resumen del año del De Verdad

El 2012 es nuestro... no suyo
 
El pasado 15 de diciembre, presentamos nuestros propios videos-resumen del año, elaborados por la redacción de las publicaciones de UCE, en muchas cenas-tertulia repartidas por toda la geografía española.
 




Lo dijimos… y lo hemos hecho. Anunciamos que presentaríamos los videos-resumen del año, elaborados por la redacción de nuestras publicaciones. Y hemos sido fieles al principio revolucionario de que “lo que se dice, se hace”.Vais a asistir durante los próximos días a un aluvión de resúmenes del 2012, presentados por todos los grandes grupos mediáticos. Su único objetivo será confundirnos, y conducirnos a un callejón sin salida que nos ofrezca como única salida aceptar, de buen o de mal grado, sus recortes y ajustes. Pero tenemos un antídoto… nuestro propio resumen del año. Porque el 2012 es nuestro, no es suyo.
Nosotros, el pueblo español alzado contra las imposiciones del FMI o de Merkel, tenemos nuestro propio resumen del año. Que nos proporciona valiosas enseñanzas y herramientas para redoblar nuestra rebelión.

El pasado 15 de diciembre, presentamos nuestros propios videos-resumen del año, elaborados por la redacción de las publicaciones de UCE, en muchas cenas-tertulia repartidas por toda la geografía española.



Video internacional


Video nacional


Video movilizaciones


Video expansión U.C.E.


También puedes solicitar que te los enviemos por email, enviando una petición a redeverdad@yahoo.es

 

lunes, 7 de enero de 2013

Hacia la Europa alemana: un nuevo intento de hegemonía

El año que finaliza ha sido pródigo en reuniones europeas, cuyo objetivo oficial era consolidar la unión política y económica de la propia UE y de su apéndice la Unión Monetaria Europea.





Y, efectivamente, se han dado pasos en esa dirección unificadora, pero no en el sentido que idearon los padres fundadores, De Gasperi, Monnet, Schuman y Adenauer, sino en otro, más tosco y prosaico, muy ligado a la historia de la Europa Continental: el intento de hegemonía y dominio por parte de una potencia sobre las demás, primero fue España, luego Francia y, desde finales del siglo XIX, Alemania. Hegemonía y dominio que se solían imponer con la fuerza de las armas, sustentada en una idea política o religiosa. Y eso era lo que los padres fundadores querían desterrar del continente, para extender en el mismo los ideales de la democracia y de la cohesión social, de cuya conjunción surgió el famoso Estado del Bienestar. Hemos vuelto a las andadas, o a los orígenes según se prefiera, porque Europa se encuentra revuelta y bastante disminuida, postrada, en suma, ante la potencia de Alemania que no ha necesitado la fuerza militar, sólo un manejo inmisericorde de las políticas económicas y financieras. Difícil aventurar cómo terminará éste nuevo intento; de momento, creo que es importante constatar que va cogiendo velocidad de crucero
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Alemania renace como el Ave Fénix
 
Hay que remontarse al ya lejano final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, mayo de 1945, para buscar parte de la explicación del renacimiento del poder de Alemania, cuya plenitud aparece ante todos nosotros, los continentales: los aliados, fundamentalmente Estados Unidos, tenían que decidir qué hacer con la potencia derrotada. El Secretario del Tesoro de entonces, Henry Morgenthau, propuso un plan que lleva su nombre, que consistía en reducir a Alemania a una economía pastoril, desmantelando su industria y dividiendo su territorio. Pero dicho plan pareció una desmesura, sobre todo ante lo que se suponía la amenaza de la Unión Soviética; y se optó por el mal menor, permitir la reconstrucción alemana, aunque dividida territorialmente. Una fórmula que garantizaba cierto equilibrio y que permitió la puesta en marcha del Mercado Común para mejorar, política y económicamente, al conjunto de Europa Occidental en plena Guerra Fría.
De todos es sabido que la desintegración de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, 1989, junto con la consolidación y extensión de las políticas neoliberales de Thatcher y Reagan, alteraron profundamente la política europea. La entonces CEE no iba a ser una excepción. Y es a partir de ese momento cuando, ante la ausencia de otros liderazgos, Alemania toma la iniciativa, empezando por lograr su reunificación. Empezó a labrar su hegemonía en el continente, sabiendo que, para conseguirla, sólo tendría la oposición de Inglaterra y el distanciamiento de los países escandinavos. El resto, incluida Francia, eran pan comido. Han sido dos décadas de trabajos en esa dirección: sucesivos tratados europeos, ampliaciones, Unión Monetaria y moneda única que, a mi juicio, forman parte de la imaginería para encubrir el objetivo de dominación continental de la potencia germana, que no es una potencia europea, es una potencia mundial, conviene no olvidarlo
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Sufridores de la incapacidad de los gobiernos
 
Lo expresado, no es una crítica a Alemania, país respetable que vela por sus intereses, cosa que no hacen otros. Es la constatación de una realidad, definida, en mi opinión, por una suma de complejos y de incapacidades que la ha hecho posible: la nueva, o vieja Europa, según se mire, en la que se traza la línea divisoria entre los países dominantes de la reforma protestante, capitaneados por Alemania, y aquellos otros dominados, de raíz católica, Francia, España, Italia y Portugal, que sufren una grave crisis de identidad, porque el proyecto europeo, al que han sacrificado sus proyectos nacionales, se ha transformado en una impostura que amenaza todo aquello, bienestar, equilibrio social y democracia, que se pretendía asegurar con aquel. Si prescindimos de la autopropaganda de los menesterosos gobiernos nacionales y de los medios acríticos que la expanden, no creo que haya dudas sobre que estamos embarcados en un experimento poco solidario y bastante autocrático, que está causando estragos, sin ofrecer siquiera el consuelo de un futuro mejor. Pienso que las reacciones no se harán esperar, especialmente en Francia e Italia. En España, con nuestras divisiones internas y la debilidad democrática, iremos a rebufo de ellas. Mientras tanto, los ingleses y escandinavos se limitan a observar nuestros desvaríos.
Los meses venideros en Europa, con elecciones y puede que revueltas sociales, nos indicarán el rumbo del continente y el alcance de la dominación germana. Ahora somos espectadores y sufridores de sus políticas, impuestas por la incapacidad de nuestros gobiernos, refugiados en la excusa de que son decisiones de Bruselas o Berlín, que son lo mismo, al fin y al cabo. Es el cumplo órdenes, de triste recuerdo para los europeos. No saben qué decir y se aferran al cuento del proyecto comunitario que hace muchos años que feneció. Como dijo Ortega y Gasset en ocasión memorable, “no es esto, no es esto”.
 
Por Manuel Muela

sábado, 5 de enero de 2013

El 90% de la hucha de las pensiones está empeñado en deuda española


El Gobierno ha aumentado de forma alarmante el porcentaje del fondo de reserva que dedica a comprar bonos del Tesoro




El Gobierno ha invertido casi todo el dinero del Fondo de Reserva de las Pensiones en bonos del Tesoro español, según informa The Wall Street Journal. A finales de 2011, el 89,6% del dinero de la llamada hucha de las pensiones estaba empeñado en lo que el diario llama la "arriesgada" deuda española.
El fondo de reserva está diseñado para garantizar el pago de pensiones en circunstancias de emergencia. Pero si esas circunstancias tienen que ver con la insolvencia de la deuda española, el fondo sufriría la misma suerte que la economía del país. En palabras del profesor de economía del IESE Javier Díaz-Giménez al WSJ, "la mayor parte del fondo es un truco contable. El Gobierno está prestando dinero a otro organismo del Gobierno".
En el hipotético caso de una suspensión de pagos del Estado español, la catástrofe se llevaría por delante también al fondo de reserva, que tiene comprometidos en los bonos del Tesoro casi el 90% de sus 65.000 millones de euros.
No siempre ha sido así. Ese porcentaje era del 55% en 2008. Una vez que los fondos extranjeros dejaron de comprar deuda española, los gobiernos comenzaron a echar mano de la hucha de las pensiones para ocupar ese agujero e intentar impedir así una subida aún mayor de la prima de riesgo.
Los bancos españoles hicieron lo mismo, condicionados por el Gobierno. Actualmente, se calcula que los bancos cuentan con una tercera parte de los bonos españoles en circulación.
El WSJ recuerda que este uso del fondo de reserva podría estar violando las normas que rigen su funcionamiento. En teoría, ese dinero sólo debería utilizarse en inversiones de la más alta calidad crediticia y un nivel significativo de liquidez.

viernes, 4 de enero de 2013

Rajoy anuncia nuevos recortes a las pensiones en el primer trimestre de 2013

¡Por aquí no vamos a pasar! ¡Las pensiones no se tocan!
 
Lo dijimos al presentar nuestro “resumen del año”… Y poco ha tardado en confirmarse. 2.013 será el año de la batalla de las pensiones. Que nadie lo dude. A pesar de todas sus amenazas, esta batalla la vamos a ganar. Porque el 90% de los españoles estamos de acuerdo en que “las pensiones no se tocan”.
 
 
 
 
 
La pensión contributiva en España es un25% inferior a la media de la UE, y la no contributiva casi un 50%. Si España es el quinto país de la UE, y su nivel de riqueza está dentro de la media europea… ¿por qué no podemos permitirnos una pensión acorde con ello?
 
Como todos los españoles, Rajoy quiso empezar el año anunciando sus “deseos” para el próximo curso. Y lo dijo bien claro. “En 2.013… recortaré todavía más las pensiones”.Anunció una “reforma de las pensiones” para el primer trimestre del año… Y, como todos sospechamos, no será precisamente para subirlas. Anticipando que, si pasado ese plazo, no pacta un acuerdo con oposición y sindicatos –cosa bastante improbable- legislará por decreto. Un “trágala” impuesto por las presiones de Merkel y el FMI, que exigen un drástico tijeretazo a las pensiones en España. Lo dijimos al presentar nuestro “resumen del año”… Y poco ha tardado en confirmarse. 2.013 será el año de la batalla de las pensiones. Que nadie lo dude. A pesar de todas sus amenazas, esta batalla la vamos a ganar. Porque el 90% de los españoles estamos de acuerdo en que “las pensiones no se tocan”.
El uno de enero entró en vigor la reforma de las pensiones aprobada por el gobierno de Zapatero en 2.011.

Elevará la edad de jubilación hasta los 67 años. Aumentará el periodo de cotización exigido para jubilarse con el 100% de la base reguladora hasta los 37 años –dos más que los necesarios antes-. E incrementará los años para el cómputo de la pensión desde los 15 hasta los 25.

Esta “reforma” –que manía de llamar “reformas” a lo que son “recortes”- dará un brutal hachazo a las futuras pensiones.
Colocará un listón inalcanzable para millones de trabajadores, que con la precariedad y el nivel de paro, no podrán alcanzar los años de cotización exigidos. Y, en caso de conseguirlo, reducirá la cuantía de nuestra pensión al menos en un 20%.


"Tu contribución no sólo es importante, puede ser decisiva. Cada firma que tú consigas es importante. Representa una persona a la que le llega la campaña y la apoya"


¿Qué futuro les espera a los futuros pensionistas? Si ahora más de dos millones de jubilados viven bajo el umbral de la pobreza… ¿qué no sucederá con las nuevas generaciones tras este recorte?

Pues bien, parece que esto no es todavía suficiente. Por eso Rajoy utilizó su última comparecencia en 2.012 para anunciar otra “reforma de las pensiones”, bajo el manido argumento de que “si no tomamos medidas, el sistema será insostenible”.

Y ha colocado un plazo de tres meses para alcanzar un acuerdo con la oposición y los sindicatos. Un margen manifiestamente imposible que anticipa, como sucedió con la reforma laboral, un decreto ley donde el gobierno imponga su doctrina.

Pero esta no es una “idea original” de Rajoy. Viene impuesta “desde fuera”.

El pasado 18 de diciembre, la Comisión Europea, es decir Alemania, publicó un informe donde dictaminaba que “se observan riesgos a la sostenibilidad del sistema de pensiones en España a medio y largo plazo”. Y exigía “contener más el aumento del gasto relacionado con el envejecimiento de la población”.

Traducido a un lenguaje llano, Bruselas, es decir Berlín, nos imponía nuevos recortes a las pensiones españolas.

Recurriendo a las consabidas mentiras y falsedades. La Comisión Europea argumentaba que, según todas las previsiones, entre 2010 y 2060 el gasto en pensiones aumentará en España en 3,6 puntos del PIB.

“¡Esto es insostenible!”… claman los comisarios europeos.

Pues resulta que España destina hoy a pensiones un 10,7% del PIB. Bastante lejos del 13% fijado como media en la UE. Y a años luz del 14,4% o del 16% vigentes en Francia e Italia.

Aún admitiendo el “insostenible aumento del gasto” en pensiones que pronostica Bruselas, estaríamos todavía por debajo del porcentaje del PIB que París o Roma destinan a pensiones.

¿Es que los pensionistas alemanes, franceses o italianos, tienen derecho a una jubilación que, en el caso de los pensionistas españoles es “insostenible”?

La pensión contributiva en España es un25% inferior a la media de la UE, y la no contributiva casi un 50%.
Si España es el quinto país de la UE, y su nivel de riqueza está dentro de la media europea… ¿por qué no podemos permitirnos una pensión acorde con ello?

Lo que nos imponen es una decisión política, que nada tiene que ver con las cuentas sobre la “sostenibilidad” de las pensiones españolas.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social –la hucha de las pensiones, acumulada en los años de superávit- supera los 66.000 millones. Un colchón financiero que garantiza, incluso aunque la crisis se agravara, el futuro del sistema público de pensiones en España.

La ecuación es otra. Washington y Berlín exigen un recorte de las pensiones en España porque quieren que el dinero que íbamos a entregar a los jubilados españoles se lo queden sus bancos, a través del pago de los intereses de la deuda, o de los rescates bancarios, que las entidades españolas utilizan para pagar los vencimientos de deuda con los bancos extranjeros.

¡Que no nos confundan!

Lo que está en juego es muy sencillo. El dinero que hay en España… ¿se lo quedan los pensionistas españoles en su pensión… o se lo quedan los bancos alemanes, norteamericanos o franceses, incrementando el nivel de saqueo sobre España?

¡Por aquí no vamos a pasar! Las pensiones son una “línea roja” que no vamos a permitir que se traspase. Y en eso estamos de acuerdo tanto Unificación Comunista de España como la inmensa mayoría de los votantes del PP, todo el 15-M pero también los sindicatos mayoritarios.

Nosotros ya tenemos preparada la respuesta. Vamos a impulsar, hasta donde nuestras fuerzas nos lo permitan –y más allá…- la campaña “¡Las pensiones a la Constitución! ¡Referéndum YA!”.

Y te hacemos un llamamiento, directo y personal, a que tú también te sumes a ella. Que te conviertas en colaborador de la campaña.

Puedes hacerlo de forma sencilla. Recogiendo firmas al manifiesto de la campaña entre tu entorno más cercano –familiares, amigos, compañeros de trabajo…-. Acudiendo a las concentraciones que cada viernes estamos celebrando en las principales localidades españolas.

O poniéndote en contacto con nosotros a través de nuestra web, o de la página de la campaña (http://laspensionesareferendum.blogspot.com.es/).

Tu contribución no sólo es importante, puede ser decisiva. Cada firma que tú consigas es importante. Representa una persona a la que le llega la campaña y la apoya. Todos podemos ser la gota que colme el vaso de la indignación popular, que ya está suficientemente lleno.

2.013 va a ser el año de “¡Las pensiones a la Constitución! ¡Referéndum YA!”.

Y puede serlo gracias a ti

jueves, 3 de enero de 2013

2012 lo ha sido... 2013 lo tiene que ser todavía más...




El año de "¡Las pensiones a la Constitución!
¡Referéndum YA!"
 


Lo advertimos hace unos meses, las pensiones son el próximo bocado que quieren darnos el FMI y la UE, Washington y Berlín. Y los hechos han confirmado que esta es la batalla central en torno a la cual el pueblo español nos jugamos nuestro futuro.
 



 




Es el primer objetivo que nos hemos propuesto es que la campaña cuente con un amplio núcleo de colaboradores activos que recojan firmas en todas las poblaciones españolas de más de 20.000 habitantes. Es decir, 400 ciudades y pueblos distribuidos por las 50 provincias y 2 ciudades autónomas que de conjunto agrupan al 70% de la población del país.
 
Hace dos años, cuando Zapatero "reformó" -eufemismo para no decir la verdad, "recortar"- las pensiones, U.C.E iniciamos una campaña de recogida de firmas.En apenas tres meses acumulamos más de 200.000 firmas. Ahora, cuando el FMI o la UE disparan contra la diana de nuestras pensiones, exigiendo un drástico recorte de las mismas, vamos a impulsar la campaña. Y te esperamos a tí, que estás de acuerdo, como la inmensa mayoría, en que "las pensiones no se tocan", como colaborador activo en una batalla donde nos jugamos nuestro futuro.

En abril de este mismo año, hace ahora 8 meses, nuestras publicaciones dieron la voz de alarma, ¡vienen a por las pensiones!
A finales de abril, la editorial del De Verdad advertía: “El sistema público de pensiones es una amplia y suculenta ‘caja de resistencia’ – que mueve cada año 110.000 millones de euros en pensiones y cotizaciones sociales– sobre el que pretende abalanzarse el gran capital financiero internacional

"La batalla por el referéndum de las pensiones se ha puesto en marcha. De que cada hombre y mujer consciente de los que nos estamos jugando la tomemos en nuestras manos, depende su resultado"

Apoderarse de esta caja es uno de los mayores bocados que el hegemonismo puede dar a la riqueza del país. Todo apunta a que van a por ella. Y las pensiones se van a convertir muy previsiblemente en la nueva “línea roja” que el gobierno de Rajoy está dispuesto a saltar, contra sus reiteradas promesas electorales. El FMI ha dado el pistoletazo de salida para abalanzarse contra las pensiones. Si sabemos dar la batalla con decisión, unidad e inteligencia política, se abre ante nosotros la posibilidad de empezar a cambiar la correlación de fuerzas en un sentido favorable a los intereses del 90%”.
A lo largo de todo este tiempo, y dada la avalancha de recortes y ataques de todo tipo contra el 90% de la población lanzados en forma de “bomba de racimo”, muchos luchadores se preguntaban si esto era realmente así, si el punto donde debíamos concentrar todas nuestras fuerzas y golpear como un solo hombre era el de las pensiones. Dudando sobre si centrarse en él no era desatender otros frentes más urgentes que requerían una respuesta inmediata y eran, en consecuencia, donde había que concentrar la lucha.
Hoy, que las pensiones se han convertido en el centro de la próxima batalla, ya no lo decimos sólo nosotros. Lo están diciendo ellos mismos. Desde hace dos semanas, no hay día en que no aparezca esta exigencia en alguno de sus medios de comunicación, nacionales o internacionales. Han empezado a crear el clima de opinión necesario para justificar este nuevo y agresivo ataque.
Lo que reafirma que la exigencia de un referéndum para reformar la Constitución e incluir que ningún gobierno pueda rebajar el poder adquisitivo de los pensionistas ni privatizar, total o parcialmente, el sistema público de pensiones se ha convertido en la batalla principal ante la que nos encontramos. Aquí es donde hay que concentrar todas las fuerzas.
Pero una batalla de la dimensión y envergadura de las pensiones a referéndum exige, en primer lugar, crear una amplísima red social en toda España que la tome en sus manos y la lleve adelante. Y por eso el primer objetivo que nos hemos propuesto es que la campaña cuente con un amplio núcleo de colaboradores activos que recojan firmas en todas las poblaciones españolas de más de 20.000 habitantes. Es decir, 400 ciudades y pueblos distribuidos por las 50 provincias y 2 ciudades autónomas que de conjunto agrupan al 70% de la población del país.
Extender la campaña territorialmente a todos estos sitios de aquí a finales de enero es el objetivo y el primer reto que nos hemos propuesto. Y cualquiera de vosotros podéis colaborar en conseguirlo.
La experiencia práctica nos ha mostrado a la mayoría de los que estamos aquí cómo recoger firmas para exigir el referéndum sobre las pensiones es extremadamente fácil. La gente a la que se le propone se adhiere de forma rápida, espontánea y entusiasta. Y llevamos recogidas ya más de 200 mil.
Por eso lo principal de todo es sumar a ella el mayor número de colaboradores, el mayor número de gente para difundirla. Una amplia red en la que todos seamos y nos sintamos partícipes de la campaña y promovamos todas las iniciativas posibles para conseguir que en cada una de nuestras localidades todo el mundo se entere y firme para exigir el referéndum.

Es un primer objetivo ambicioso, pero que si todos nos unimos para colaborar y añadir nuestro grano de arena, sea grande o pequeño, podemos sin duda conquistar.
La batalla por el referéndum de las pensiones se ha puesto en marcha. De que cada uno de los que estamos, de que cada hombre y mujer consciente de los que nos estamos jugando la tomemos en nuestras manos, depende su resultado. Ellos no son más que una ínfima minoría imponiendo los intereses de una minoría ínfima. Nosotros, por el contrario, somos una inmensa mayoría luchando por los intereses de una mayoría inmensa.

 Uniéndonos y organizándonos

¡claro que SÍ PODEMOS!

miércoles, 2 de enero de 2013

Rescate alemán

 
 

la historia real de la crisis financiera europea
 








Bankia, el cuarto banco más grande de España, solicitaba al gobierno 19.000 millones de euros de rescate la noche del viernes 25 de mayo. Cuatro bancos griegos – Alpha Bank, Banco del Pireo, Eurobank y Banco Nacional de Grecia–, también habían recibido conjuntamente 18.000 millones de euros de su gobierno la semana anterior.
El repentino crash económico en varios países del sur de Europa: Grecia, Italia, Portugal y España, así como Irlanda (en algún momento llamados PIIGS, un nombre bastante dudoso y peyorativo), es comúnmente atribuida a trabajadores perezosos, un sistema hinchado de seguridad social y préstamos imprudentes a gobiernos codiciosos. Esta es la razón por la que prestamistas como el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están ahora pidiendo a estos gobiernos recortar el gasto social (las medidas de austeridad) y pagar tasas de interés cada vez más altas, a pesar de que sólo sirve para empeorar la situación.

"Por lo que se refiere a Atenas,... pienso en todas esas personas que están tratando de evadirse de pagar impuestos todo el tiempo. Todas estas personas en Grecia que están tratando de evadir impuestos", dijo Christian Lagarde, la jefa francesa del FMI a The Guardian.

En realidad, una gran parte de los rescates son para deudas que han sido creadas por los bancos privados de Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España endeudándose con el extranjero – para financiar burbujas especulativas inmobiliarias y cosas semejantes–, no por los comerciantes, pequeños empresarios y ciudadanos de a pie. Y una parte sorprendentemente grande de los préstamos fueron concedidos por bancos privados (y algunos públicos) de sólo cuatro países: Francia, Alemania, Reino Unido y Holanda (en ese orden).

Peter Bofinger, asesor económico del gobierno alemán, puso el dedo en la llaga cuando dijo a Der Spiegel el año pasado: "Los rescates no son, ante todo, para los países con problemas, sino para nuestros propios bancos, que tienen grandes cantidades de préstamos concedidos allí".

Vamos a profundizar un poco más. Primero ¿fueron todos los países prestatarios salvajemente derrochadores? He aquí algunos números muy instructivos: antes de 2008, los gobiernos irlandés y español se habían endeudado menos que Bélgica, Francia, Alemania y Reino Unido. La deuda irlandesa era aproximadamente el 25% del PIB en 2007, los españoles debían el 36%. Mientras tanto, los belgas se habían endeudado en el 84%, el gobierno francés y el alemán el 65%, mientras que el Reino Unido estaba en el 44%. El portugués se encontraban en un 65% –lo mismo que los alemanes–, y Grecia e Italia estaban ciertamente por encima del 100%.

Laurence King, de la BBC, señala que "Madrid revertió su proceso de endeudamiento – recaudando más ingresos tributarios que su gasto total. Por el contrario, Berlín, rompió con regularidad el nivel máximo de endeudamiento anual establecido en el Tratado de Maastricht de un 3% del PIB." Es interesante, también lo hicieron Francia y Reino Unido (aunque este último no estaba obligado por el Tratado).

En segundo lugar, ¿quién estaba prestando el dinero que ahora es tan difícil de pagar? Después de todo se necesitan dos para bailar el tango, como se suele decir. Los prestatarios y los prestamistas comparten el riesgo y la culpa.

Bueno, Bloomberg echó un vistazo a las estadísticas del Banco de Pagos Internacionales, y calculó que los bancos alemanes prestaron la asombrosa cifra de 704.000 millones de euros a Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España antes de diciembre de 2009. Dos de los mayores bancos privados de Alemania –Commerzbank y Deutsche Bank– prestaron entre ambos 201.000 millones a Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España, según cifras compiladas por Business Insider. Y BNP Paribas y Credit Agricole de Francia prestaron 477.000 millones a Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España.

¿Qué parte de estos préstamos fueron para el gobierno? The Economist tiene algunos números interesantes – sólo 36.000 millones fueron a los gobiernos de Grecia, Portugal y España. El resto fue prestado por bancos como el Hypo Real Estate de Munich, que prestaron más de 104.000 millones de dólares para financiar la adquisición de viviendas.

Para más detalles, la BBC tiene una excelente herramienta gráfica que muestra qué país ha prestado a quién: el mayor acreedor de España es Alemania con 131.700 millones de euros y el mayor acreedor de Portugal es también Alemania con 26.600 millones. Los griegos a quien deben más es a Francia, 41.400 millones.

Por último, ¿quién se beneficia de esto? Bueno, los bancos alemanes han recuperado desde entonces parte de su dinero: Bloomberg estima que 590.000 millones regresaron a partir de diciembre de 2009. Pero la deuda sigue estando ahí, por lo que los países prestatarios se ven obligados a acudir a prestamistas como el Banco Central Europeo que a su vez está recibiendo dinero del Bundesbank (el banco central alemán). El gobierno alemán sólo tiene que pagar una tasa de interés de 1,42%, al pedir prestado dinero para sus bonos a 10 años, al parecer el nivel más bajo que han pagado nunca. (Los franceses también lo están haciendo muy bien con el 2,42%)

El dinero del BCE lleva su marca: austeridad severa. Es cierto que los países prestatarios no tienen por que tomar estos préstamos con condiciones, también podrían pedir prestado a tasas de mercado, pero esto puede ser muy caro: tienen que pagar entre un 5,5% (Italia) y un astronómico 30% (Grecia) por el interés de los bonos a 10 años.

"La crisis de la zona euro se enmarca a menudo como un plan de rescate que los países ricos y responsables como Alemania han extendido a los países pobres e irresponsables, como Grecia", escribe Ezra Klein en el Washington Post.

En realidad, esta crisis es, al menos en parte (y quizás, sobre todo), culpa de los bancos de los países ricos como Francia y Alemania, y son estos bancos los que realmente han sido rescatados por el BCE y el FMI.

Los Indignados en Madrid, los Blockupy en Frankfurt y los Ocuppy de Wall Street tienen razón.

Por Pratap Chatterjee [publicado el 15-07-2012]

martes, 1 de enero de 2013

El poder adquisitivo de los hogares se hundirá en 2013

El cóctel explosivo del alza de precios y contención salarial provocará una brutal caída de la capacidad de compra.

Los sueldos subirán a lo sumo un 0,6% y tarifas e impuestos se disparan más del 3%.







2013 va a empezar con la peor de las combinaciones. Suben los precios de los servicios básicos como la luz o el transporte, se disparan los impuestos y las tasas, muy por encima de la inflación, pero en el lado de los ingresos, asalariados, pensionistas y autónomos se enfrentan, en el mejor de los casos, a la congelación o la rebaja de sus salarios y ventas, cuando no al paro o al cese de la actividad. La consecuencia de este cóctel de inflación y recesión económica será una pérdida generalizada del poder adquisitivo de familias, posiblemente la mayor de la democracia.
Pese a los buenos deseos expresados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que ha augurado una recuperación a finales de 2013, el comienzo del año será duro para casi todos los colectivos sin excepción, que verán cómo sus ingresos apenas crecen o merman.
Los tres millones de funcionarios tienen su sueldo congelado y nadie puede descartar que no les vayan a suprimir otra vez alguna de las pagas extra. Los nueve millones de jubilados verán cómo sus pensiones suben solo un 1% para los que cobran más de 1.000 euros al mes, o a lo sumo un 2%, para el resto, sin paga compensatoria en enero para compensar la desviación de la inflación.
Los trabajadores del sector privado también perderán poder de compra. Las previsiones más optimistas contemplan subidas salariales del 0,6%, aunque en el día a día de las empresas, las rebajas salariales son cada vez más frecuentes como solución para evitar el cierre o los expedientes de regulación de empleo.
Los nuevos parados, merced al decreto aprobado en julio pasado, también cobrarán menos a partir del sexto mes. Aunque se mantiene el plazo máximo de cobro en 24 meses, la cuantía que perciban se calculará sobre una base reguladora del 50%, en lugar del 60% como hasta ahora. Más difícil aún lo tendrán los que ya hayan cumplido los dos años en situación de desempleo y pierdan la prestación, un colectivo cada vez mayor si se tiene en cuenta que la crisis comenzó a agudizarse en 2009, con despidos masivos incluidos.
Y es que los ingresos de la mayoría de los ciudadanos van a evolucionar muy por debajo del IPC, que el pasado mes de noviembre se situaba en el 2,9% y que se prevé que en el conjunto de 2012 rebase ampliamente el 3%.
Como advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su último informe, España está aplicando una política de devaluación interna, ganando competitividad mediante rebajas salariales, sin que se traslade esa misma contención en los precios, la otra vía para ser más competitivos.
Esa política se va acentuar en 2013. Aunque no es vinculante, el acuerdo trienal que firmaron la CEOE y los sindicatos contempla subidas salariales de un 0,6% como máximo para este año. Y las últimas cifras sobre los nuevos convenios firmados arrojan ese misma aumento medio. La realidad es aún peor, porque esos índices no recogen las bajadas de sueldos cada vez más frecuentes en muchas compañías ni el efecto de los ERE.
Frente a esa contención o merma de ingresos generalizada en todos los colectivos, subidas como las de la luz, los transportes urbanos, el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), las tasas municipales y los impuestos, y la eliminación de desgravaciones como las de la vivienda, conforman un cóctel letal para las economías domésticas.
Entre las escasas buenas noticias con que comienza 2013, los que estén pagando una hipoteca tendrán un respiro, ya que el euríbor, la referencia para fijar la cuota de los préstamos, despide el año en mínimos históricos, el 0,54%, frente al 2% de 2011 (aunque muchas cláusulas suelo invaliden esa rebaja).
También tendrán una oportunidad los que quieran buscar piso. Pese a la subida del IVA, se estima que el precio de la vivienda volverá a caer en 2013, entre un 10% y un 20%. En resumen, hogares y empresas deberán afrontar más gastos en 2013 con los mismos o menos ingresos.

Por Ramón Muñoz