lunes, 2 de junio de 2014

Ante la abdicación del Rey


Lo que necesitamos es la unidad del 90% contra los recortes del FMI y Merkel





Cualquier posición que coloque en primer plano otra contradicción -entre monarquía y república, o entre independencia y unidad- está despistando a la mayoría, quiebra la necesaria unidad del 90% para enfrentarnos a los recortes

 La abdicación del Rey es la expresión de la quiebra del modelo político con que el hegemonismo y la oligarquía han impuesto su dominio durante los últimos 40 años.

La debacle del bipartidismo en las elecciones europeas ha puesto en primer plano el masivo rechazo a las fuerzas que se han plegado a los mandatos del FMI y Merkel, imponiendo un nuevo marco político donde su tradicional hegemonía política está puesta en cuestión.

Agudizada por el espectacular de todas las opciones que se oponían a los recortes y a los mandatos de Washington o Berlín

 Una crisis política que también afecta a las más altas esferas del Estado, señaladas, como la monarquía, por una espiral de escándalos y corrupción.

El avance del proyecto de intervención y saqueo sobre España, auspiciado por Washington y Berlín y que exigía la degradación politica de España, ha disparado la crisis política.

Ante esta situación -que amenazaba la estabilidad de su dominio político- el hegemonismo y la oligarquía ha optado por “cambios drásticos” -tanto en las fuerzas políticas, ofreciendo la cabeza de Rubalcaba, como en instituciones claves del Estado, acelerando el relevo en la Corona- que reconduzcan la rebelión de la sociedad española.

Pero debemos ser conscientes de que, a pesar de estos importantes cambios, el centro de la situación sigue siendo el rechazo social mayoritario a la intervención y el saqueo, plasmado en los recortes ejecutados bajo mandato del FMI y Berlín, que suponen un ataque masivo al 90% de la población.

Cualquier posición que coloque en primer plano otra contradicción -entre monarquía y república, o entre independencia y unidad- está despistando a la mayoría, quiebra la necesaria unidad del 90% para enfrentarnos a los recortes, y contribuye a generar una confusión interesada que extravíe el caudal de rebelión popular.

Pocas horas después de cerrarse los colegios electorales en España, el delegado del FMI en España exigía nuevos y mayores recortes: subida del IVA, recortes salariales en las grandes empresas, rebaja de impuestos a bancos, monopolios y capital extranjero.

Y a Rajoy le ha faltado tiempo para anunciar que reducirá el impuesto de sociedades -el que pagan las empresas por sus beneficios-, desde el 30% al 25%, pero solo a las grandes empresas. Mientras que elimina el tipo supe-reducido del 20% para las pymes.

El nuevo marco político abre una nueva situación política, mucho más convulsa pero que podemos aprovechar para defender los intereses populares y nacionales. Y para ello es imprescindible señalar en primer lugar el blanco principal, que no está situado en “la monarquía” o en “las
castas políticas”, sino en las imposiciones de Washingon y Berlín y en la sumisión a ellos de la oligarquía española y las fuerzas políticas del bipartidismo.

Y exige fortalecer la unidad del 90% que se oponen a los recortes, a la intervención y al saqueo impuestos desde el FMI o Merkel.

Desde Unificación Comunista de España defendimos en el referéndum constitucional de 1978 una posición clara: “Abstención es votar por la República”. Porque en ese momento, defendíamos una República Popular frente a un proyecto de transición -diseñado por el hegemonismo norteamericano y la oligarquía para fortalecer su dominio sobre la población- que tenía su clave de bóveda en la monarquía.

Y desde la misma posición, defendemos ahora que el debate entre monarquía y república, lógicamente auspiciado por la abdicación del Rey, nos confunde de nuestro objetivo principal.

Lo que ahora necesitamos es unir al 90% de la sociedad que sufre los recortes -independiente de su posición política, tanto si son republicanos y monárquicos, como de derechas o de izquierdas...- frente al negro futuro que para todos supone el proyecto de intervención y saqueo impuesto por el FMI y Merkel, y ejecutado por un bipartidismo a sus órdenes y una banca y unos grandes monopolios españoles que sólo esperan “sacar tajada” mientras se hunde el país.




martes, 27 de mayo de 2014

RUBALCABA CONVOCA EN JULIO CONGRESO EXTRAORDINARIO TRAS LA DEBACLE



Alfredo Pérez Rubalcaba y todo su equipo han tirado la toalla


el PSOE celebrará un congreso extraordinario el 19 y 20 de julio. 




El batacazo electoral de este domingo en las elecciones europeas ha cambiado el calendario interno que pasaba por primarias en noviembre y la Ejecutiva federal ha decidido iniciar la renovación de forma inmediata y sin la participación de Rubalcaba. No obstante, ha asegurado que las primarias abiertas se mantienen para elegir al líder electoral para las próximas generales.

El líder socialista, durante su rueda de prensa posterior al encuentro de la Comisión Ejecutiva Federal, ha calificado de "malos sin paliativos" los resultados electorales, pese al ascenso del voto de izquierda en España. Ha valorado los resultados de los socialistas en Andalucía, Extremadura y Asturias.

Alfredo Pérez Rubalcaba carga con el resultado electoral y sus aspiraciones quedan determinadas por los datos del PSOE. En las urnas se examinaba su gestión como líder de la oposición, su capacidad para recuperar el partido desde el, hasta ahora, peor resultado de la historia, el de 2011 y, para eso, puso sobre la mesa la candidatura como cabeza de lista de Elena Valenciano, su número dos y más directa colaboradora en estos años.

La derrota ha superado las expectativas más negativas y que ha supuesto la mayor pérdida de votos de su historia, con una caída de nueve eurodiputados y de 15,4 puntos respecto alas europeas de 2009.

Antes de que comenzara la reunión de hoy de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, el líder de los socialistas vascos y uno de los aspirantes a las primarias del PSOE, Patxi López, ha reconocido a su llegada que su partido "no ha sabido convertirse en un gran referente político para la mayoría de los votantes que querían un cambio y que han votado a la izquierda", mientras que el número cuatro de la candidatura, Juan Fernando López Aguilar, ha abogado por introducir todos los "cambios" del mundo.

 De forma paralela, la exministra Carmen Chacón, que disputó la secretaría general del PSOE a Rubalcaba en el último Congreso -y perdió por 22 votos-, ha arrancado un debate en las redes sociales animando al cambio desde la bases y reclamando que su partido se abra a la sociedad. "Sólo si primero nos abrimos a la sociedad, la sociedad se abrirá a nosotros", ha escrito Chacón en su cuenta de twitter bajo la etiqueta primariasabiertas, que ha sido trendin topic en España durante las dos horas previas a la reunión de la Ejecutiva.

El más claro fue el expresidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, para quien Rubalcaba "debe irse hoy mismo". Federaciones como Castilla y León y Castilla-La Mancha, entre otras, expresaron la necesidad de acelerar un proceso de cambio profundo del PSOE.

El secretario general del PSPV, Ximo Puig, aseguró que "es evidente que debe haber reacción aunque no soy partidario de los volantazos sin más. Hay que analizar bien pero, inexcusablemente, tomar decisiones".

Teóricamente los aspirantes a suceder a Rubalcaba no se postularán de forma oficial hasta dos meses antes de la fecha de la votación —es decir, ya en otoño—, aunque desde hoy mismo cada declaración, gesto, iniciativa o toma de posición política de quienes suenan para esa carrera será analizado con lupa por compañeros de partido y periodistas.

A partir de ahora se ponen en marcha los movimientos visibles para tomar posiciones de cara a la toma del control del partido. Los visibles, porque algunos de los aspirantes ya han trabajado durante meses en la formación de equipos y la recopilación de apoyos para esas primarias.

Pero todos ellos han aguantado hacer visible su aspiración hasta el minuto después de cerrarse las urnas para no ser acusados de desestabilizar el partido en pleno proceso electoral. Carme Chacón, Eduardo Madina, Patxi López y Pedro Sánchez son los cuatro que, de distinta forma, han dejado caer su voluntad de concurrir a esas primarias. Varios de ellos aseguran que tienen intención de esperar al Comité Federal de junio para dar el paso definitivo y fijar su posición.

El reglamento aprobado en el último Comité Federal establece un número bajo de avales para poder concurrir a las primarias que, en la práctica, apunta a más de dos candidaturas, con ventajas previstas ajustadas y sin posibilidad de segunda vuelta. En la reunión de hace un mes, Chacón expresó a Madina sus objeciones al reglamento de primarias, especialmente, lo referido a la exigencia de inscripción previa. Un día después la exministra lo expuso al Comité Federal, aunque de forma más matizada.

Las primarias para elegir al candidato a las elecciones generales de 2015 serán, por primera vez en la historia del PSOE, abiertas o a la francesa.
Eso quiere decir que podrán votar en ellas no solo los 220.000 militantes del PSOE (y del PSC), como hasta ahora, sino también cualquier ciudadano que quiera participar, siempre que firme un texto de adhesión a los valores socialdemócratas y pague una cantidad simbólica de uno o dos euros. El PSOE ha dado este paso en un momento en el que las encuestas reflejan una crisis creciente de confianza de la ciudadanía en las instituciones, una clara pérdida de apoyo a los grandes partidos y un surgimiento de nuevas formas de acción política, tras la aparición del movimiento 15-M en 2011

El principal instrumento del imperialismo para imponernos el saqueo y la intervención se resquebraja




Golpe al bipartidismo. 

Triunfo de los pueblos 




Los resultados de estas elecciones europeas no es que sean buenos... Es que son extraordinarios.

Un poderoso viento popular y patriótico ha irrumpido en España y en buena parte de Europa, golpeando al proyecto hegemonista de intervención y saqueo, y debilitando al bipartidismo que Washington y Berlín empuñan contra los pueblos.

Algunos se han atrevido a extrapolar los resultados de estas europeas a unas elecciones generales.

Y el resultado seria que ““el desplome en votos de PP y PSOE dejaría un Congreso ingobernable”.

En estas elecciones europeas las urnas se han llenado hasta rebosar de un estrepitoso rechazo a los recortes, a la “Europa alemana” y al bipartidismo que se somete a los dictados de Merkel o el FMI.

Hemos ganado los pueblos, y han perdido Washington y Berlín. 

Debemos celebrar nuestra victoria y su derrota. Las condiciones para enfrentarse al saqueo y la intervención que vienen imponiéndonos en los últimos años son ahora mucho mejores.
Y debemos aprovecharlas.
 Las comparecencias de Soraya Saénz de Santamaria, la vicepresidenta del gobierno, o de Elena Valenciano, cabeza de lista del PSOE, tras darse a conocer los resultados, son la mejor expresión de los que han supuesto estas elecciones europeas. Ambas eran incapaces de disimular el golpe, de esconder su sonora derrota.
Los resultados de estas elecciones europeas han supuesto un importante golpe al proyecto hegemonista de intervención y saqueo y un triunfo popular.
Las fuerzas políticas en las que se apoyan para imponer sus mandatos han sufrido una debacle histórica. Todos los grandes medios han titulado, a toda página, “golpe al bipartidismo”. "Los resultados de estas elecciones europeas han supuesto un importante golpe al proyecto hegemonista de intervención y saqueo y un triunfo popular"
Y no es para menos. La suma de PP y PSOE ha pasado de suponer en 2009 el 80,9% de los votos a significar ahora sólo el 49,06%. En solo cinco años han perdido 31,8 puntos de apoyo social, y les han abandonado 5,14 millones de votantes.
Algunos se han atrevido a extrapolar los resultados de estas europeas a unas elecciones generales. Y el resultado seria que ““el desplome en votos de PP y PSOE dejaría un Congreso ingobernable”.
El PP perdería casi un tercio de los diputados, y sería incapaz de construir una mayoría de gobierno sólida.

En algunos de sus feudos históricos, donde la mayoría del PP parecía inamovible, es donde de forma más clara aparece la debacle de Rajoy.
En Valencia el PP ha perdido casi la mitad de los votos respecto a 2009.
Lo mismo sucede en Madrid.
Y aunque en ambas comunidades siguen siendo la primera fuerza, han pasado de disfrutar de mayoría absoluta a quedarse por debajo del 30% de los votos.
El descalabro del PSOE no ha sido menor. Pensaban que los daños estaban ya “amortizados” tras la retirada de Zapatero. Pero han vuelto a recibir una sonora bofetada por parte de sus votantes.
Las consecuencias no se han hecho esperar. Rubalcaba ha anunciado su adiós, convocando un Congreso Extraordinario, ante la amenaza real de perder su condición de segunda fuerza política nacional.
Algo que ya ha ocurrido en Euskadi, costándole el puesto a Patxi López. Washington y Berlín “han hecho campaña”, a través del “desembarco” de los informes del FMI o la UE que anunciaban la “recuperación” de la economía española.
En un intento desesperado por apuntalar el bipartidismo. Pero el pueblo español no ha caído en el engaño. Un poderoso vendaval popular y patriótico ha sacudido el país. Plasmado no solo en la quiebra del bipartidismo, sino en el avance sin precedentes de todas las opciones que se enfrentaban a los recortes y a los mandatos del FMI o Merkel.
La súbita irrupción de PODEMOS, con cinco eurodiputados y más de un millón de votos,es una victoria popular de la que todos debemos felicitarnos. Situándose incluso en territorios claves, como Madrid, como tercera fuerza política.
Ha concentrando el voto de algunos de los sectores más conscientes y combativos -el 15-M y las “mareas”-, explicitando no solo el rechazo a los recortes, sino también, en parte, a la intervención hegemonista. Asi lo demuestra el discurso de su primer candidato, donde anunciaba que “no vamos a permitir que nos
conviertan en una colonia alemana”.
Pero no ha sido un fenómeno aislado. Todos los partidos que se oponían a los recortes, la intervención o la división han crecido espectacularmente. UpyD cuadruplica sus eurodiputados, IU los triplica, Ciutadans irrumpe con dos europarlemtarios, Primavera Europea conquista un escaño...
La suma de todos los partidos que se oponen a los recortes, y que han obtenido eurodiputados, roza los cinco millones de votos. Casi un millón más de los que ha obtenido el PP. Y habría que sumarle el millón de votos de los partidos extraparlamentarios que también se han enfrentado a los recortes. Por primera vez, todo el rechazo a los proyectos hegemonistas de saqueo e intervención tiene una representación política que nadie puede ocultar.
Y también por primera vez desde hace mucho tiempo la defensa de la soberanía nacional -aunque esté concentrada en el rechazo a Merkel y la “Europa alemana”- se coloca en primer plano en el debate político español. Además, la tercera pata del “bipartidismo hegemonista” -un Artur Mas empeñado en sembrar la división y cumplir a rajatabla los recortes más draconianos- se ha visto también seriamente debilitada.
 El resultado del “envite soberanista” de Artur Mas ha sido convertir -aunque sea en unas elecciones europeas- a ERC en primera fuerza política en Cataluña. Esto va a provocar inevitablemente importantes conflictos en el seno de CiU, y una reflexión entre las élites de la burguesía catalana, algo más que incómodas ante la posible perspectiva de una Generalitat dirigida no por Mas sino por Oriol Junqueras.
Si Artur Mas presentó estas elecciones europeas como un “plebiscito” para imponer la consulta soberanista el 9 de noviembre, el resultado es que sólo el 21,62% del censo -menos de uno de cada cuatro catalanes- han votado por opciones que defienden la ruptura. Mientras que casi el doble -el 31,9% del censo- lo han hecho por partidos que se enfrentaban abiertamente a los recortes impuestos por Artur Mas.

No ha sido un movimiento recluido a España. Vistos de conjunto, los resultados de las elecciones en todo el continente suponen un histórico rechazo a la “Europa alemana”, y debilitan a Merkel, virrey norteamericano que impone a los países europeos el proyecto de saqueo e intervención.
En todos los países europeos los resultados deben leerse desde el rechazo rotundo de los pueblos -e incluso de algunas clases dominantes- a la sumisión y recortes que exige Berlín.
En todos los países del Sur, azotados por el saqueo y la intervención, los pueblos se han levantado.
En Grecia ha ganado por primera vez Syriza, la coalición de izquierdas que se opone al saqueo y la intervención. En Italia, el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo, enfrentado tanto a los recortes como al bipartidismo tradicional, ha confirmado su condición de segunda fuerza política.
Y en Portugal los partidos que apoyan al gobierno y aceptan las imposiciones de la Troika, han cosechado una sonora derrota. Incluso-aunque en un plano completamente diferente y con otro carácter muy distinto- el sorprendente triunfo de Le Pen en Francia debemos leerlo como una peligrosa consecuencia del salvaje diktat alemán.
Berlín ha intentado tratar a París como si fuera un país de segundo orden, imponiéndole un salvaje recorte valorado en 50.000 millones de euros ante el que se ha plegado el gobierno socialista de Hollande.
Le Pen ha ganado en Francia al grito de “no vamos a permitir que Alemania nos trate como a vasallos”, actuando como `portavoz de un importante sector de la burguesía francesa que ha declarado no estar dispuesta a ser tratada por Berlín como si fuera una nueva colonia.
Han sido los salvajes mandatos del FMI o de Merkel los que le han dado alas a la ultraderecha en Francia. Pero el aspecto fundamental, y abrumadoramente mayoritario, en estas europeas no ha sido el “auge de la extrema derecha”, sino el avance de partidos que, desde una posición progresista y patriótica se enfrentan al negro futuro que nos ofrece la “Europa alemana” y los dictados del FMI. Unificación Comunista de España hemos sido parte activa en este viento popular y patriótico, impulsando y apoyando una alternativa como la agrupación electoral Recortes Cero. Por eso nos felicitamos del éxito que suponen los resultados de las europeas, y celebramos tanto el triunfo popular como la derrota del bipartidismo hegemonista.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Rusia negocia un megacontrato de gas de 400.000 millones de dólares con China


 China fue el único país que no censuró a Rusia en el Consejo de Seguridad
Tan solo falta por cerrar el precio, pero el acuerdo está muy cerca



Rusia está cerca de firmar un acuerdo de 30 años para proveer de gas natural a China a un precio que elevaría el montante del acuerdo hasta los 400.000 millones de dólares, según ha anunciado el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha viajado al país asiático para cerrar unas negociaciones que llevan en curso más de 10 años. Hasta ahora, el problema radicaba en el precio, pero ante la amenaza de sanciones más duras a Rusia por parte de la UE y EEUU, el acuerdo está más cercano. "Es la hora de alcanzar un acuerdo con los chinos sobre este tema", aseguró Medvedev en una entrevista con Bloomberg Television en Moscú. "Es muy probable que haya un contrato, lo que implica más contratos a largo plazo". Gazprom, el mayor productor de gas natural del mundo, firmará un contrato con China National Petroleum Corp., según han asegurado diversos ejecutivos. China, el principal socio comercial de Rusia, fue el único país del Consejo de Seguridad de la ONU que no censuró las últimas acciones de Rusia en Ucrania, que han terminado con la anexión de Crimea, a la que podrían seguir otras partes del país. Se espera que el cierre final del precio se alcance entre Putin y su homólogo chino, Xi Jingping, ya que el mandatario ruso se encuentra de viaje oficial en China. Según Gazprom ya están acordados la mayoría de los elementos del contrato. La compañía gasista planea la construcción de un gasoducto a China por un valor de 22.000 millones de dólares y podría comenzar a suministrar gas a partir de 2019 o 2020, según dijo en marzo el ministro de Energía ruso, Alexander Novak. El acuerdo permitirá que China obtenga de Rusia el equivalente a un cuarto de su consumo actual y alrededor del 10% de su demanda estimada en 2020. Para Gazprom, el contrato es el equivalente al 20% de sus ventas en Europa, su principal mercado.
Precisamente, hasta ahora el contrato se había retrasado porque Rusia quería fijar un precio similar al que paga la UE, mientras que China pedía un precio más bajo.