domingo, 10 de febrero de 2013

Nuestra solución para Europa

Febrero de 1953. La República Federal de Alemania (RFA) se hunde bajo el peso de las deudas y amenaza con arrastrar al conjunto de los países europeos en la tormenta.
 
 
 



Preocupados por su propia salud, sus acreedores –Grecia, entre ellos— toman nota de un fenómeno que sólo a los liberales ha soprendido: la política de "devaluación interna", es decir, de reducción de los salarios, no garantiza la devolución de las deudas. Todo lo contrario.
Reunidos en Londres y en el curso de una cumbre excepcional, 21 países deciden revisar sus exigencias para ajustarlas a las capacidades reales de su socio en punto a honrar sus obligaciones. Resuelven amputar el 60% de la deuda nominal acumulada por la RFA y le conceden una moratoria de cinco años )1953-1958), así como un aplazamiento de treinta años para su reembolso. Instituyen asimismo una "cláusula de desarrollo", por la que se autoriza al país a no consagrar a servicio de la deuda más de una vigésima parte de sus ingresos de exportación. Europa hace ahora lo contrario de lo dispuesto por el Tratado de Versalles (1919), sentando así las bases del desarrollo de la Alemania Occidental de postguerra.
Y esa es exactamente la propuesta que hace ahora la Coalición de la Izquierda Radical Griega (Syriza): proceder a redropelo de los pequeños tratados de Versalles que imponen la Canciller alemana Angela Merkel y su ministro de finanzas Wolfgang Schäuble a los países europeos endeudados e inspirarnos en uno de los más clarividentes momentos que haya conocido la Europa de postguerra.
Los programas de "rescate" de los países de la Europa meridional han fracasado, generando unos pozos sin fondo que supuestamente tendrían que llenar los contribuyentes. Nunca ha urgido tanto llegar a una solución global, colectiva y definitiva del problema de la deuda. Y no se entendería que se escamoteara objetivo así sólo para garantizar la reelección de la Canciller alemana.
En estas condiciones, la idea avanzada por Syriza de una conferencia europea sobre la deuda, conforme al modelo de la Conferencia de Londres sobre la deuda alemana en 1953, representa, a nuestro entender, la única solución realista y beneficiosa para todos: una respuesta global a la crisis del crédito y a la constatación del fracaso de las políticas puestas por obra en Europa.
He aquí, pues, lo que exigimos para Grecia:
- Una reducción significativa del valor nominal de su deuda pública acumulada.
- Una moratoria sobre el servicio de la deuda, a fin de que las sumas conservadas vayan vinculadas a la recuperación de su economía.
La instauración de una "cláusula de desarrollo", a fin de que el pago de la deuda no mate el germen mismo de la recuperación económica.
- La recapitalización de los bancos, sin que las sumas en cuestión entren en la contabilidad de la deuda pública del país.
Esas medidas deberán ir ligadas a reformas orientadas a una más justas distribución de las riquezas. Poner fin a la crisis implica, en efecto, romper con el pasado que la ha incubado: poner por obra la justicia social, la igualdad de derechos, la transparencia política y fiscal; en una palabra, la democracia.
Un proyecto así resultará impracticable sin el concurso de un partido independiente de la oligarquía financiera, ese puñado de jefes de empresa que han tomado como rehén al Estado, de armadores navieros solidarios entre sí y –todavía en 2013— exentos de impuestos, de patrones de grupos mediáticos y de banqueros ubicuos (y en bancarrota), todos ellos responsables de la crisis y del esforzados mantenedores del statu quo.
El informe anual para 2012 de la organización no-gubernamental (ONG) Transparency International coloca a Grecia como el país más corrupto de Europa.
La propuesta más arriba esbozada constituye, en nuestra opinión, la única solución, a no ser que lo que se quiera es el crecimiento exponencial de la deuda pública en Europa, la media de la cual rebasa ya el 90% del PIB.
Lo que nos hace optimistas: nuestro proyecto no podrá rechazarse, pues la crisis toca ya al núcleo duro de la zona euro.
La dilación no trae consigo sino el crecimiento del coste económico y social de la situación actual, no sólo para Grecia, sino también para Alemania y para el resto de los países que han adoptado la moneda única.
Durante doce años, la zona euro –inspirada en los dogmas liberales— ha funcionado como una simple unión monetaria, sin equivalente político y social.
Los déficits comerciales de los países del Sur constituían la imagen especular de los excedentes registrados en el Norte.
La moneda única, por lo demás, ha servido a Alemania para "enfriar" su economía tras la costosa reunificación de 1990.
Pero la crisis de la deuda ha trastornado ese equilibrio. Berlín ha reaccionado exportando su receta de austeridad, lo que ha traído consigo el agravamiento de la polarización social en el seno de los Estados meridionales y las tensiones económicas en el corazón de la zona euro.
Aparece ahora un eje Norte-acreedor/Sur-deudor, nueva división del trabajo orquestada por los países más ricos.
El Sur se especializará en los productos y los servicios con fuerte demanda de mano de obra con bajos salarios; el Norte, en una carrera hacia la calidad y la innovación, con salarios más elevados (para algunos).
La propuesta del señor Hans-Peter Keitel, presidente de la Federación Alemana de la Industria (BDI), en una entrevista concedida al Spiegel y consistente en transformar a Grecia en una "zona económica especial" [1] revela a las claras el verdadero objetivo memorándum [2].
Las medidas previstas por ese texto, y que se extienden al menos hasta 2020, se saldan con un sonoro fracaso que ya reconoce hasta el FMI.
Sin embargo, para quienes las concibieron, el acuerdo tendría la ventaja de imponer una tutela económica a Grecia, convertida así en una colonia financiera de la zona euro.
La anulación de esas medidas constituye, así pues, el prólogo a cualquier posible salida de la crisis: lo mortal es el medicamento, no la dosis, como algunos se avilantan a sugerir.
Por otra parte, habrá que preguntarse por las demás causas de la crisis financiera en Grecia. Las que traen consigo el despilfarro del dinero público no han cambiado: el coste por kilómetro de construcción de carreteras es el más alto de Europa, por ejemplo. Otro ejemplo: la privatización de las autopistas a modo de "prepago" de nuevos ejes…, cuya construcción ha sido interrumpida.
El alcance de las desigualdades no puede reducirse a efecto lateral de la crisis financiera en Grecia. El sistema fiscal griego refleja la relación clientelar que une a las elites del país. Como si de una escurridera se tratara, está rebosante de excepciones y de derechos de pase cortados a la medida del cártel oligárquico. El pacto informal que, tras la dictadura, actúa a modo de soldadura entre la patronal y la hidra bicéfala del bipartidismo –Nueva Democracia y PASOK—, garantiza su mantenimiento.
Es una de las razones de que el Estado renuncie hoy a obtener los recursos necesarios por la vía de los impuestos: prefieren la continua reducción de los salarios y de las pensiones.
Pero el establishment, que ha sobrevivido por my poco a las elecciones del pasado 17 de junio [3] por la vía de sembrar el miedo en torno a una posible salida de Grecia de la zona euro, vive con la asistencia respiratoria de un segundo pulmón artificial: la corrupción.
La difícil tarea consistente en quebrar la colusión entre los medios políticos y económicos –un asunto que no compete sino a los propios griegos— constituirá una de las prioridades de un gobierno popular dirigido por Syriza.
Exigimos, pues, una moratoria sobre el servicio de la deuda para cambiar Grecia.
A falta de eso, cualquier nueva tentativa de saneamiento financiero nos convertirá en Sísifos condenados de antemano al fracaso. Y esta vez, el drama no afectará sólo a la antigua ciudad de Corintio, sino al conjunto de Europa.

sábado, 9 de febrero de 2013

Las pensiones no están en peligro




Quienes sostienen que el sistema público quebrará¡ por la presión de la demografía olvidan que el crecimiento de la productividad pueda mantener en 2050 al doble de pensionistas

 





Una postura generalizada en los círculos políticos, mediáticos y financieros del país es que el sistema público de pensiones se encuentra ante un gran reto determinado por la transición demográfica. Se argumenta que la transición demográfica, con un crecimiento muy acentuado de la población anciana, hace difícil sostener el sistema de pensiones públicas. Así­, este rotativo apuntaba en un reciente editorial, Pensiones consensuadas (EL país, 30 de diciembre de 2012), que el sistema actual de pensiones es insostenible por  la presión de la demografía, que empuja la población hacia edades más altas.

Se han publicado varios artículos, que todos ellos subrayaban que, de no cambiar el sistema de financiación de las pensiones públicas y/o la extensión de sus beneficios, el gasto público en pensiones, debido a la transición demográfica, alcanzará¡ unos niveles en 2050 que serán insostenibles.

Tal preocupación se basa en el supuesto de que, al haber más ancianos y menos jóvenes, estos Últimos no podrán sostener las pensiones de los primeros. En otras ocasiones, este mismo argumento se presenta de otra forma que pone el acento en que el número de beneficiarios de las pensiones será¡ cada vez más grande que el número de cotizantes al sistema de pensiones, con lo cual se llegará¡ a una situación en que no habrá¡ suficientes cotizantes para tantos beneficiarios. Tales argumentos parecen lógicos y razonables y su frecuente repetición en los medios explica que haya adquirido una gran credibilidad. Por regla general, se añaden a estos argumentos otros igualmente preocupantes. No solo el número de beneficiarios ha aumentado y continua aumentando considerablemente, sino que el número de años de vida por pensionista también ha estado aumentando, con lo cual el gasto público en pensiones se está¡ disparando, prediciéndose unos niveles de gasto público que las hará ¡! insostenibles.

El porcentaje de población activa también habrá¡ aumentado dentro de cuarenta años

En estos argumentos, sin embargo, no se tienen en cuenta varios hechos. Uno de ellos, de especial importancia, es el del aumento de la productividad, es decir, que un trabajador dentro de 40 años producirá¡ mucho más que un trabajador ahora. Para comprender la importancia de este hecho, el lector tiene que conocer que hace 40 años el 18% de los españoles adultos trabajaba en la agricultura. Hoy solo el 2% lo hace, y este 2% produce mucho más de lo que producía hace 40 años el 18% de la población que trabajaba en agricultura. Un trabajador agrícola ahora produce más alimentos de los que antes producían nueve trabajadores, y ello como consecuencia del enorme crecimiento de la productividad. Se habrá percibido como una observación innecesariamente alarmista si hace 40 años economistas famosos hubieran escrito en rotativos de gran difusión que, como consecuencia de que los trabajadores estaban abandonando el campo, habrá menos producción de alimentos, con lo cual, al cabo de 40 años, la gente de España morirá de hambre.

Pues bien, sustituyan alimentos por pensiones y vean el posible error que significa alarmar a la ciudadana argumentando que dentro de 40 años no habrá¡ suficientes trabajadores para sostener las pensiones. Los datos supuestamente alarmantes aparecen cuando se indica que el número de cotizantes por beneficiario está¡ disminuyendo, reduciéndose (según varias estimaciones) por ejemplo a la mitad en el años 2050. Ahora bien, es fácilmente demostrable que esta disminución que se considera tan preocupante, en realidad no lo es, ya que es más que probable que un trabajador producirá¡ casi el doble en 2050 que ahora, con lo cual podrá mantener casi al doble de pensionistas. Es más, el porcentaje de la población activa habrá¡ aumentado, pues hoy es de los más bajos de la Unión Europea de los 15, ¿donde está¡, pues, el problema?

El mismo error aparece cuando se alarma a la población indicando que en 2007 nos gastamos el 8% del PIB en pensiones y dentro de 40 años nos gastaremos el 15%, lo cual se asume como que es insostenible en una sociedad que tiene recursos limitados (por cierto, Italia ya se gasta el 14% del PIB en pensiones públicas y el sistema no se ha colapsado). El error de todas estas tesis alarmistas es que se asume, de nuevo, que la productividad apenas variará¡.

Si la productividad creciera un 1,5% por años, que es el promedio de crecimiento en los Últimos 50 años, el PIB de España en 2060 será 2,20 veces mayor que en 2007 (en monedas constantes, es decir, que la capacidad adquisitiva real habrá¡ más que doblado la actual). En otras palabras, si en 2007 el PIB era, por ejemplo, 100, en 2060 será 220. Pues bien, si en pensiones nos gastamos en 2007 un 8% del PIB, es decir, 8 puntos del PIB ”dejando para los no pensionistas 92 puntos”, en 2060 nos gastaremos el 15% de 220, es decir, 33 puntos en pensiones, quedando para los no pensionistas 187 puntos, muchos más que los 92 de 2007. En realidad, hace 50 años nos gastábamos el 3% del PIB en pensiones, y en 2007 nos gastamos el 8%. Hemos casi triplicado el gasto en pensiones y, sin embargo, los recursos para los no pensionistas también han aumentado, pues el tamaño de la tarta es mucho mayor ahora que hace cinco décadas.

Para consolidar la Seguridad Social hay que facilitar la participación laboral de las mujeres

Que no haya problemas graves en las pensiones públicas no quiere decir que no deban hacerse reformas, pero estas no deberán ir en el sentido de reducirlas. Una medida aconsejable para aumentar los fondos a la Seguridad Social y mejorar las pensiones es facilitar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo. En España, el porcentaje de la población que trabaja es bajo. Y en parte esto se debe a dos factores. Uno es el bajo porcentaje de la población adulta que trabaja en el sector público (en 2007 el 10%, uno de los más bajos de la UE-15, cuyo promedio es del 15%). En contra de lo que se dice, el sector público (y, muy en particular, en los servicios públicos del Estado del bienestar, tales como sanidad, escuelas de infancia, educación y servicios sociales, entre otros) está¡ poco desarrollado y tiene escaso personal, y ello se traduce en el bajo porcentaje de la población que trabaja en el. Y el trabajo crea la necesidad de producir más trabajo.

El otro factor (relacionado con el anterior) es la baja participación de la mujer en el mercado de trabajo (52%). Si España tuviera el porcentaje de Suecia, habrá 2,8 millones más de trabajadoras pagando impuestos y cotizaciones sociales. Para ello se deberá expandir el cuarto pilar del Estado del bienestar, de modo que se incluyera el derecho de acceso a las escuelas de infancia, además de los servicios domiciliarios a personas dependientes. Y, naturalmente, se deberá hacer al hombre corresponsable de las obligaciones familiares. Y sobre todo, invertir en infantes y jóvenes, pues ellos son los futuros cotizantes que financiarán las pensiones del futuro.

Deberán también corregirse las inequidades existentes en la financiación de las pensiones. Es injusto que uno de los banqueros más importantes de España pague a la Seguridad Social un porcentaje mucho menor que un empleado de su banco. Como también es injusto que una persona trabajadora no cualificada (que vive 10 años menos que una persona de la decirla superior de renta) tenga ahora que trabajar dos años más para pagarle las pensiones a la persona que le sobrevivirá¡ 10 años. En realidad, el incremento de la esperanza de vida se ha concentrado en los Últimos 40 años en las rentas superiores, habiendo sido menor en las rentas inferiores. Estos deberán ser los temas que centraran el debate actual sobre las pensiones: la creación de empleo y sobre todo, buen empleo, y la corrección de las desigualdades en la financiación de las pensiones.
Por Vicenç Navarro

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Testigos… o principales imputados?

¿Es que acaso los grandes monopolios y bancos, los grandes beneficiados de este desfalco a nuestros bolsillos, deben “irse de rositas”?

¿Nadie les va a pedir cuentas por ser los "padrinos" de la mafia que ha robado a espuertas el dinero público?

Hay “corruptos” –los políticos que aceptaron “sobres” con pagos ilegales-, pero sobre todo hay “corruptores”…. Las grandes empresas que pagaron a los altos cargos para que éstos les beneficiaran en sus decisiones.



La evolución judicial del “caso Bárcenas” depara “vectores inesperados”. El juez de la Audiencia Nacional encargado del sumario se ha visto obligado a llamar a declarar a 15 “empresarios”, algunos de ellos constructores de “baja estofa”… pero otros grandes monopolios como Sacyr y OHL. Se les tomará declaración como testigos. ¿Pero si han pagado comisiones ilegales a cambio de favores políticos… por qué no se les imputa en la causa? ¿Es que acaso los grandes monopolios y bancos, los grandes beneficiados de este desfalco a nuestros bolsillos, deben “irse de rositas”?
Hay “corruptos” –los políticos que aceptaron “sobres” con pagos ilegales-, pero sobre todo hay “corruptores”…. Las grandes empresas que pagaron a los altos cargos para que éstos les beneficiaran en sus decisiones.

"Como "jefes" de la trama corrupta figuran destacados nombres de la oligarquía española"

La Fiscalía Anticorrupción realiza ya preparativos, tras recibir la autorización de la Fiscalía General del Estado, para citar y tomar declaración a la quincena de empresarios que figuran en los apuntes contables manuscritos atribuidos al extesorero del PP Luis Bárcenas. Un listado en el que se detallan donativos superiores a cinco millones de euros entre los años 1990 y 2008. La mayoría de esas aportaciones, de empresas constructoras, superarían los límites legales en aquel periodo.

No son “entidades invisibles”… tienen nombre y apellidos. Por ejemplo Sacyr, la constructora que más ha crecido en los últimos años. O también OHL, un histórico del ladrillo comandado por Villar Mir.

Además, deberíamos sumar a los grandes bancos, como el Santader, que gestionaba la cuenta de Banesto a través de la cual se distribuyeron las “mordidas” corruptas. ¿Alguien puede pensar que la contabilidad central del Santander, controlada al segundo, no tuviera conocimiento de estas transacciones?

Lo que ya ha salido a plena luz del día, y que el mismo juez de instrucción ha debido tomar cartas en el asunto, es una trama de saqueo del dinero público que en su cúspide tiene a algunos de los principales monopolios y bancos del país. Pillados en flagrante delito.

¿Qué quiere decir que se les cita como a testigos? A la cabeza de la mafiarusa en Lloret de Mar se le ha imputado en el juicio… lógico… puesto que pagaba a concejales, alcaldez y diputados para que favorecieran sus negocios… ¿Pero acaso Sacyr, OHL o el Santander han hecho algo diferente? ¿Entonces, por qué a ellos no se les imputa en el juicio? ¿Acaso el asesino principal puede ser citado como “testigo”?

jueves, 7 de febrero de 2013

la trama Gürtel

 

El juez deja en entredicho al ministro y pide investigar a 19 imputados

 
 
 
 
 
Ruz sospecha que la amnistía de Montoro fue un coladero para blanquear fondos de la Gürtel
 
El magistrado ha solicitado a la Agencia Tributaria que confirme este extremo y, de ser así, el Departamento de Montoro quedaría en entredicho al demostrar que esa amnistía fiscal ha sido un auténtico coladero para blanquear dinero obtenido ilegalmente, como sucedió supuestamente con Luis Bárcenas. Como en ese caso, una gran parte de los implicados del caso Gürtel podría haber intentando una artimaña para engañar a Hacienda. A tenor de la información, la institución podría no haber detectado esta jugada.

De quedar corroborada esta sospecha, se les imputaría un nuevo delito contra la Hacienda Pública. Según el auto de Ruz, “por las personas físicas y jurídicas objeto de requerimiento se ha procedido a verificar actuaciones con acogimiento a la normativa tributaria vigente durante el tiempo en que los mismos se encontraban incursos en el presente procedimiento penal, estando deducidas frente a las mismas imputaciones por hechos indiciariamente constitutivos, sin perjuicio de ulterior calificación y entre otros, de uno o más delitos contra la Hacienda Pública”.

A la amnistía fiscal no se puede acoger nadie que esté inmerso en un proceso judicial. Sin embargo, el extesorero del PP, imputado también en esta causa, sí lo hizo. En su caso, su estrategia fue utilizar una empresa, Tesedul, para regularizar once millones de euros a cambio del pago de un millón y medio. Hacienda asegura que, el efecto final es que Bárcenas no se beneficiará de esa amnistía e, incluso, deberá pagar por haber intentado aprovecharse de la ley. Sin embargo, muchos creen que, sin el asunto de las cuentas de Suiza y el juez Ruz de por medio, nadie habría reparado en que tras Tesedul no estaba un matrimonio uruguayo, sino Luis ‘el Cabrón’.

Ahora, la AEAT debe informar “con la mayor brevedad posible” sobre los ejercicios fiscales, desde 2003 hasta la actualidad, de los 19 imputados para averiguar si se aprovecharon de la amnistía para blanquear el dinero obtenido ilegalmente durante años. Concretamente, pregunta por los ejercicios fiscales de:

-Francisco Correa, cabecilla de la trama;

-Pablo Crespo, su mano derecha;

-Alberto López Viejo, Alfonso Bosch y Benjamín Martín Vasco, exdiputados madrileños;

-Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla del Monte;

-Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda;

-Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exmarido de Ana Mato;

-Ginés López, exalcalde de Arganda del Rey;

-María del Carmen Rodríguez Quijano, esposa de Francisco Correa;

-José Luis Ulibarri, empresario leonés;

-César Tomás Martín Morales, exjefe de la empresa municipal del suelo de Boadilla;

-José Galeote, exconcejal del PP en Boadilla;

-Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas;

-Jesús Merino, exsenador del PP;

-Fernando Martín, dueño de Martinsa;

-Elena Villarroya, exmujer de González Panero;

-Manuel Salinas Lázaro y Amando Mayo, empresarios zaragozanos;

-U.F.C. y Grupo Begar, empresas de José Luis Ulibarri.

Ruz ha llegado a esta sospecha después de que a otro imputado, el expresidente de la constructora Hispánica, Alfonso García Pozuelo, se le ocurriera informar al Juzgado de que se había acogido a la amnistía fiscal, entregando la declaración tributaria especial de regularización. Lo presenta en el marco de una petición de comisión rogatoria internacional al Banco Merrill Lynch, en los Estados Unidos, relacionada con el encausado.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Golpe de timón… ¿hacia dónde?


Los escándalos de corrupción golpean a Rajoy, apuntan a la Corona o al PP y abren una crisis política aguda
 
 
 
Sea cual sea el resultado final de todo esto, lo único seguro a día de hoy es que el golpe de timón dado con la publicación de las cuentas de Bárcenas va a tener profundas consecuencias. Y que está íntimamente relacionado con la insaciable voracidad de Washington y Berlín por devorar las riquezas nacionales. Entre ellas –y muy especialmente– la caja de las pensiones.


 
Lo que resulta ya tan imprescindible como urgente es que se esclarezca toda la verdad de las cuentas del PP. Tanto judicialmente como a través de una comisión parlamentaria independiente del partido del gobierno.
 
La revelación de una parte de la contabilidad oculta del PP que implica directamente a Rajoy ha situado el “caso Bárcenas” en una dimensión cualitativamente distinta. Es la primera vez en la historia de la democracia que un presidente del gobierno es acusado de lucrarse con la corrupción. Ya no estamos sólo ante un misil en la línea de flotación del PP, ni siquiera únicamente ante un ataque frontal contra el gobierno. La intervención de Rajoy el pasado sábado, valiente en lo personal pero muy arriesgada políticamente, no es suficiente para detener la vorágine que se ha instalado en el país. La sucesión de acontecimientos de las últimas semanas apunta cada vez con más insistencia a un golpe de timón cuyo objetivo final aparece todavía difuso. Hagamos un poco de memoria. En octubre de 2011, el entonces ministro de Fomento y número dos del PSOE, José Blanco, es acusado de cobrar comisiones por favorecer a un grupo de empresarios. Uno de los hilos de la trama deriva hacia Cataluña y golpea directamente al número dos de Convergencia, miembro del “clan Pujol”, cuyos hijos supuestamente poseen una fortuna repartida por diversos paraísos fiscales. Sólo un mes después, se anuncia el enjuiciamiento de Urdangarín. Hoy lo que está en cuestión es si la infanta Cristina será también imputada. No es la única de la Casa Real afectada. En abril de 2012, se hacen públicas las fotos del Rey durante una cacería de elefantes en Botswana y oscuros personajes de una decadente aristocracia europea y caprichosos jeques que nadan en petrodólares aparecen en el entorno habitual de la vida real.
En junio de 2012, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, se ve obligado a dimitir al descubrirse que cobraba como gastos y dietas de representación sus viajes privados y vacaciones de lujo. Seis meses mas tarde el ex presidente de la gran patronal, la CEOE, es encarcelado por estafa.
Nada más comenzar el año, la justicia descubre en Suiza cuentas ocultas del ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, por valor de al menos 22 millones de euros. Inmediatamente después, El Mundo revela que Bárcenas pagó durante años sobresueldos no declarados a la cúpula del PP. A continuación, El País publica detallados extractos contables que implican al presidente del gobierno, Mariano Rajoy.

"Para llevar adelante el proyecto de intervención y saqueo se necesita una España débil e inestable"

En apenas quince meses, la jefatura del poder judicial, de la gran patronal, de la Casa Real, del sistema de partidos del modelo bipartidista y del gobierno se han visto sacudidos por un autentico tsunami de escándalos de corrupción que, como en un elaborado guión cinematográfico, van subiendo de grado e intensidad hasta estallar en la apoteosis final, por el momento, de la implicación de Rajoy. ¿A dónde se dirige todo esto?
Algo más que corrupción
Lo que ahora está saliendo a la luz, de una forma cruda y salvaje, es la íntima fusión entre importantes sectores de la oligarquía y grandes empresarios con los más altos estamentos de la clase política y las elites que ocupan la dirección de los principales aparatos de Estado.
Tramas y connivencias cuyo objetivo –por encima, y en contra, de la legalidad– es saquear el dinero público. En la que grandes monopolios pagan comisiones ilegales a los cargos públicos para que éstos favorezcan sus negocios. Y en la que la gran banca, nacional o internacional, gestiona a través de cuentas opacas el cobro de las “mordidas”.
Pero la existencia de esta urdimbre de tramas de corrupción y connivencias que anega las estructuras del régimen político y el Estado no es tampoco nada nuevo. Muchos siempre lo han sospechado o intuido. Y algunos, como nuestro partido, venimos denunciándolo desde hace años. Y por eso incluimos en nuestro programa electoral para las elecciones europeas de 2009 que se igualara penalmente el tratamiento a la corrupción con el que el que la justicia tiene reservado para el crimen organizado. Porque de hecho eso es lo que es: delincuentes que se asocian y organizan en tramas criminales para saquear planificadamente el dinero público.
Pero precisamente por eso, porque es algo que todos conocíamos o sospechábamos, lo mas revelante del asunto no es el hecho mismo en sí, sino el que salga a la luz pública de una forma secuencialmente tan bien dispuesta y organizada, disparando con munición de creciente calibre contra algunos de los pilares básicos del régimen político.
Sería de una ingenuidad terrible creer que estamos ante un simple episodio de corrupción que ha acabado por estallar espontáneamente y de forma descontrolada por las ansias de venganza o el chantaje de un personaje tan políticamente irrelevante como Bárcenas.

A río revuelto....

Sabemos por experiencia, propia y ajena, que detrás de la publicación de dossieres que afectan a instituciones claves del Estado no ha estado nunca el llamado periodismo de investigación, sino los grandes poderes fácticos –y en especial de las grandes potencias– que “revuelven las aguas” para incrementar su cuota de pesca.
Lo vivimos en nuestro país en los años 90 con la campaña de acoso y derribo de Felipe González. O anteriormente, en los 70, en EEUU con el caso Watergate.
Venimos advirtiendo desde hace tres años que sobre España se cierne un proyecto hegemonista, con sede en Washington y Berlín, cuyo objetivo es imponer una drástica degradación política de España, condición indispensable para “debilitar las defensas nacionales” y así poder incrementar el grado de intervención y saqueo exterior sobre nuestro país.
Que, en apenas unos pocos meses, se haya generado un torbellino de escándalos que afectan al corazón del gobierno, al Rey, a los principales partidos e instituciones del régimen,… no puede ser casual.
Para llevar adelante su proyecto de intervención y saqueo, Washington y Berlín necesitan a una España débil, inestable, consumida su energía y volcada toda su atención en lo que ellos llaman nuestros “demonios internos”. Hoy es la corrupción, en otros momentos de nuestra historia han sido los nacionalismos, las revueltas anticlericales,... Pero en todos los casos las consecuencias han sido las mismas: mientras España, sus fuerzas políticas y sociales se enfrascaban en conflictos y rencillas, reales o figuradas, las grandes potencias imperialistas del momento aprovechaban nuestra debilidad interna para dar nuevos bocados a la riqueza nacional y aumentar su capacidad de intervención y control sobre nosotros.
Hoy en día sus pretensiones son tan salvajes que están encontrado resistencias a seguir a pies juntillas sus dictados incluso entre el gobierno de Rajoy y nódulos fundamentales de la oligarquía.
Porque una cosa es acatar los mandatos del FMI y Merkel –cosa que Rajoy ha hecho, y sobradamente, durante el último año–, y otra muy diferente aceptar una degradación del país al nivel de Grecia o Portugal. O resignarse a unas políticas que al ahogar el consumo, estancar la economía y disparar el paro, hunden las expectativas políticas y electorales del PP a un ritmo que, de creer a las encuestas, puede dejar pequeña la catástrofe electoral en que Zapatero dejó postrado al PSOE.
 
Del caso Bárcenas al “caso España”

Todo indica que el caso Bárcenas ya ni siquiera va camino de convertirse en el “caso Rajoy”, sino en el “caso España”.
Ante lo que nos encontramos es ante un ataque masivo del hegemonismo que, para vencer la más mínima resistencia a la ejecución de sus dictados sobre España, está dispuesto a lanzar munición de grueso calibre contra el propio régimen que le sirve de instrumento de intervención y control.
No es nada nuevo en la reciente historia de Europa. Hace poco más de un año vimos cómo en Italia se impuso la defenestración de Berlusconi, y su sustitución por un ejecutivo de “tecnócratas” del FMI encabezado por Monti, en lo que la propia prensa italiana describió poco menos que como un golpe de Estado. ¿La razón? Que pese a todas sus corrupciones, a sus excesos y desmesuras de todo tipo, Berlusconi, era un hombre demasiado poco controlable por la Troika. Debía ser eliminado y se movieron los hilos necesarios para que así ocurriera.
Todavía no sabemos los objetivos últimos del auténtico terremoto político desatado por la publicación de las cuentas ocultas del PP. Son muchas las opciones ahora mismo abiertas.
El PSOE de Rubalcaba exige la dimisión de Rajoy y su sustitución al frente del PP. Otros exigen la convocatoria inmediata de elecciones anticipadas. Hay sectores que apuestan por una inminente crisis de gobierno, otros insinúan la necesidad de algún tipo de gobierno de coalición PP-PSOE. Y hay incluso quien levanta la alternativa de un gobierno tecnócrata de la Troika como solución.
Lo que España de verdad necesitaría en estos momentos de excepcional gravedad es tomar todas las medidas legales tajantes y necesarias para atajar de raíz la insoportable corrupción de la vida política económica española, estableciendo duras medidas jurídicas contra corruptores y corruptos así como una profunda democratización y transparencia de todo el sistema político. Y adoptar una política económicade crecimiento y creación de empleo, redistribuyendo los recursos y la riqueza del país de acuerdo con las necesidades de la nación y del 90% de la población y no con unas imposiciones externas que nos ahogan y empobrecen a marchas forzadas.
En todo caso, lo que resulta ya tan imprescindible como urgente es que se esclarezca toda la verdad de las cuentas del PP. Tanto judicialmente como a través de una comisión parlamentaria independiente del partido del gobierno. Si esto no se hace de forma inmediata, la exigencia de una convocatoria anticipada de elecciones se va a convertir en un justo y unánime clamor popular en los próximos meses.
Sea cual sea el resultado final de todo esto, lo único seguro a día de hoy es que el golpe de timón dado con la publicación de las cuentas de Bárcenas va a tener profundas consecuencias. Y que está íntimamente relacionado con la insaciable voracidad de Washington y Berlín por devorar las riquezas nacionales. Entre ellas –y muy especialmente– la caja de las pensiones.

martes, 5 de febrero de 2013

Cómo contar la crisis española hablando de Ecuador

"Desde que dejamos al FMI y al Banco Mundial estamos mejor que nunca"

 

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, hace entrega de la medalla de la ciudad al presidente de la República deEcuador, RafaelCorrea.

 
Rafael Correa llegó el pasado dia 15 de noviembre, por la tarde a la Universidad Pablo de Olavidede Sevilla en olor de multitudes. Venía a contar cómo salió Ecuador dela crisis de su deuda o cómo él dijo "de la larga noche neoliberal" en la que hundieron a su país en la década de los noventa: la acción conjunta de banqueros insaciables, políticos corruptos y gobiernos ciegamente obedientes a las recetas desreguladoras del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Parecía que estaba describiendo lo que está pasando en España y en el sur de Europa, porque la descripción del proceso seguido era casi una calcomanía, así que para no provocar conflictos diplomáticos advirtió desde el principio de la conferenciaque "no venía a dar consejos al Gobierno español de cómo salir de la crisis sino a describir lo que había pasado en su país".

La sala de la conferencia estaba abarrotada de estudiantes y otras tresaulas más en las que se seguía su intervención por videoconferencia.Aún así, el aforo estaba desbordado. Fuera, en el campus, un montón de estudiantes que se había quedado sin sitio, estuvieron gritando durante media conferencia: "¡Que salga Correa!".

Durante toda su intervención, Correa evita referirse directamente a España

El presidente de Ecuador fechó el origen de los problemas económicos de su país en la década de los setenta, en pleno boom petrolero. En esos años Ecuador crecía a un ritmo del 10%, más rápidamente que China en la actualidad. Entonces, cuando había exceso de liquidez,empezaron a aparecer por Quito los burócratas del FMI, del BM y de la banca internacional predicando el endeudamiento agresivo. El país comenzó acomprar compulsivamente en el exterior, de todo, y por supuesto también, carísimos paquetes de armamento.

En el 82 Ecuador ya no pudo pagar su deuda y la situación explotó.Entonces, dijo, "entró en funcionamiento la lógica financiera del FMI que prioriza por encima de todo el pago de la deuda". Los gobiernos ecuatorianos se vieron en la necesidad de endeudarse una yotra vez para poder pagar los intereses, cada vez más altos, de una deuda que seguía creciendo. "El objetivo de la economía pasó a ser el pago de las deudas del propio estado y de los bancos, mientras la población se iba empobreciendo" añadió, mientras los estudiantes empezaban a aplaudir con fervor. "El círculo infernal en el que están ahora Grecia y Portugal", sostuvo Correa, que no mencionó en esta ocasión a España,por educación con el país anfitrión.

En Ecuador, subrayó el Presidente, "la deuda privada interna (la de los bancos) se pagó a base de préstamos externos, pero a costa de endeudarse el Estado". Tampoco en esta ocasión habló de España, pero recordó que hace dos años en una visita a Portugal ya advirtió al gobierno luso del riesgo de que eso mismo ocurriera en elpaís vecino.Vaticinio cumplido.

"Satanizaban el gasto público, cuando era para pagar a los maestros,pero no para comprar armas"
El siguiente paso que dio Ecuador también es conocido en estos lares:"Fue el de las privatizaciones, las desregulaciones y los recortes sociales, predicados por el consenso de Washington, la biblia del neoliberalismo para América Latina". (Algo similar a lo que ahora predica Berlín o Bruselas). "Nos impusieron leyes", dijo elpresidente,"que decían que impulsaban la competitividad y la flexibilidad en el trabajo, lo que es lo mismo que explotar a los trabajadores", aclaró a unos estudiantes que seguían aumentando aplausos y entusiasmo."Satanizaban el gasto público, cuando era para pagar a los maestros,pero no para comprar armas", volvió a aclarar.
En esta coyuntura llegó Ecuador al año 2000 en el que quebraron 16 bancos. "Entonces los políticos, que no representaban a los ciudadanos,sino a los poderes económicos, hicieron todo lo posible para que la crisis la pagara el pueblo", dijo cuidándose mucho de no mencionar  , mientras las cuatro salas aplaudían a rabiar. Correa señaló que poco antes de la quiebra el gobierno de turno puso en marcha un Fondo de Garantía de Depósitos, lo que no hubiera sido una mala idea, si no hubiera tenido como objetivo cubrir las pérdidas de las entidades financieras que quebraron inmediatamente después. "Así se socializaron las pérdidas de la banca". El presidente ecuatoriano se mantuvo firme en su línea de no hacer comparaciones con España.

El "corralito" ecuatoriano se llamó encautamiento de depósitos. Es decir, la prohibición del Gobierno de que los ciudadanos utilizasen el dinero que tenían en los bancos. Luego llegó la dolarización, los suicidios ("llegamos a conocer un nuevo fenómeno, el suicidio infantil") y la emigración de millones de ecuatorianos.(Algunos de los cuales estaban presentes en la conferencia).
"Los políticos hicieron todo lo posible para que la crisis la pagara el pueblo"
Correa criticó abiertamente la independencia del Banco Central Europeo"que no está haciendo lo necesario para que Europa salga dela crisis"."La idea de que la economía no es política, dijo, no resiste un análisis serio y es una estupidez argumentar que los tecnócratas que la dirigen toman decisiones sin intereses políticos concretos,como si fueran seres celestiales que no están contaminados por la maldad terrenal". A estas alturas el público estaba entregado.Luego se dirigió a los estudiantes y les espetó: "La burocracia financiera internacional cuando tomas decisiones no está pensando en solucionar vuestro paro, está pensando en el pago de la deuda". Y lo dijo con la elegancia de poner cómo sujeto de esa acción a la burocracia internacional... no a los políticos locales.

Fue más directo al evocar una pancarta que había visto en Sevilla esta mañana y que decía: "Gente sin casas y casas sin gente". "Si se sigue la lógica de los poderes financieros se va a llegar al peor de los mundos posibles, en el que las personas no tienen casas ylos bancos casas que no necesitan". Los desahucios son inhumanos, dijo,y "no tiene lógica que alguien que devuelva la casa, por no poder pagarla,permanezca endeudado de por vida". El presidente explicóque cuando llegó al Gobierno en el 2007 tomó varias medidas inmediatas:eliminó la hegemonía de su banco central, auditó y reestructuró la deuda,eliminando el tramo de "deuda ilégitima"y recomprando bonosa un 35% de su valor nominal. Después pagó el resto, "para librarse de la condicionalidad del FMI cómo hizo Brasil o Venezuela".Correa terminó recordando que "expulsé de Quito a la misión del BancoMundial y hace seis años que la burocracia financiera internacional no ha vuelto por mi país. Ahora estamos mejor que nunca".
 
publicado el  16/11/2012

lunes, 4 de febrero de 2013

Se pueden crear un millón de empleos cada año

 
Redistribución de la riqueza para acabar con el paro
 
¿Qué no se puede acabar con el paro? ¡Este es nuestro programa! Solo con detener el saqueo del FMi y Berlín y redistribuir la riqueza que concentran un puñado de bancos y monopolios, podríamos crear un millón de puestos de trabajo al año.
 
 
Solo con renegociar la deuda externa, para aplazar el 70% del pago de los intereses hasta remontar la crisis,nos ahorraríamos más de 25.000 millones de euros durante los próximos cuatro años.
 
Tenemos los números y lo podemos demostrar. En España existe riqueza más que suficiente para acabar con el paro. Lo único que hace falta es voluntad política para que esos recursos no se los adjudiquen los bancos extranjeros o la oligarquía española.
-Una renegociación de la deuda y el déficit público, para aplazar el 70% del pago de los intereses hasta remontar la crisis, para ahorrarnos más de 25.000 millones de euros en intereses cada año durante los próximos cuatro años.

-Una reforma fiscal realmente progresiva, que acabe con las exenciones y privilegios de bancos, monopolios y grandes fortunas para que paguen realmente en función de su capital y sus beneficios. Que recupere el impuesto de patrimonio para las rentas más altas y disminuya la carga fiscal a la mocropymes y autónomos. Sólo con una reforma del Impuesto de Sociedades y de las SICAV para que pagaran el 35% que por ley les corresponde (¡y no el 10% que realmente pagan!, ¡o el 1% que pagan las SICAV!) el Estado tendría más de 25.000 millones anuales para impulsar la creación de empleo. Perseguir el fraude y la evasión fiscal como se persiguen los crímenes de la mafia, podría suponer decenas de miles de millones anuales.
-Una recuperación de los 225.000 millones de euros entregados a la banca, en efectivo, avales y compra de activos tóxicos, y ponerlos al servicio directo de la creación de riqueza y empleo a través de una banca pública (el ICO más las cajas nacionalizadas): reactivando el crédito para las pymes y familias, invirtiendo en la producción científica (I+D+i) y en la reindustrialización del país.

-Una recuperación de los 25.000 millones del llamado “déficit de tarifa” que se entrega a las eléctricas.

-Una redistribución salarial, para que nadie gane menos de 1.000 euros al mes, pero nadie más de 10.000. Y una subida de las pensiones hasta los 1.000 euros de pensión mínima. Redistribución que no sólo es de justicia sino que actuaría de motor del mercado interno.