lunes, 12 de noviembre de 2012

"PASIONARIA".


20 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE DOLORES IBARRURI


Vasca desde la raíz
luchó como el viento del Cantábrico,
amó a los mineros, a los obreros y campesinos;
es resistente como el hierro de Gallarta y
venerable como un roble de mi valle natal, Orozco.

Blas de Otero





No se llamaba Dolores, ni tampoco Pasionaria, pese a que por ese nombre la conoce la historia, sino Isidora, que así la inscribieron en el Registro Civil un día de diciembre de 1895: Isidora Ibárruri Gómez, hija de Antonio, el Artillero, porque ése era su oficio en la mina de Gallarta, en Vizcaya, y de Dolores Gómez, una castellana que le pasó el nombre. A Pasionaria el nombre le vino por su lengua de fuego y también por firmar con ese seudónimo de guerra en dos periódicos de combate: El minero vizcaíno y La lucha de clases. La primera vez durante una Semana Santa, según ella “para ponerme a tono con las fechas".

Su verbo enérgico comenzó a hacerse oír en la huelga de Asturias de 1917. En 1920 ingresó en la Agrupación Socialista de Somorrostro, que ese mismo año se transformó en Agrupación Comunista. Asistió como delegada al primer congreso del PCE, en 1923. En la conferencia de Bilbao en 1930 fue elegida miembro del Comité Central. Al siguiente año la encarcelan en Madrid por primera vez, "por actividades propagandísticas", la liberan tras una huelga de hambre.

En 1932 asistió en Sevilla al cuarto congreso del partido, primero celebrado de forma pública, donde es elegida, junto con José Díaz, miembro del Comité Central. Cárcel de nuevo y nuevas huelgas para reivindicar el estatuto de presa política. En el año de su puesta en libertad, fue elegida miembro del Comité Ejecutivo. En 1935 viajó a París para asistir al Primer Congreso Mundial de Mujeres contra la guerra y el fascismo, cuya sección española había creado Irene Falcón. Por aquel tiempo comenzó a colaborar en Mundo Obrero.

En las elecciones del 16 de febrero de 1936 consiguió un escaño por Asturias. En los debates en el Congreso se enfrentaba con violencia verbal a Calvo Sótelo, "Hay que encarcelar a los terratenientes que lanzan a la miseria y al hambre a los campesinos; hay que encarcelar a los que con un cinismo sin igual, llenos de sangre de la represión de octubre, vienen aquí a exigir responsabilidades por lo que no se ha hecho..."

No es posible hablar de la guerra de España sin mencionar a Dolores Ibárruri, cuyas soflamas se convirtieron en la voz que llamaba a los republicanos a no rendirse. De ella fue el grito de "¡Los fascistas no pasarán!", como cierre de su llamamiento a la defensa de la República desde Unión Radio, el 19 de julio de 1936. Algunas citas de sus discursos, como “Más vale morir de pie que vivir de rodillas” o su “¡No pasarán!” forman parte del imaginario colectivo. Su papel de símbolo popular la convirtió en protagonista de poemas de Pablo Neruda, Rafael Alberti. Miguel Hernández, Blas de Otero,….

Tras la derrota del Frente Popular se exilio en la Unión Soviética. En 1942, a la muerte de José Díaz, le sucedió en la secretaría general del PCE, cargo en el que se mantuvo hasta 1960, para pasar a ocupar el cargo de presidenta, sustituyéndola en sus funciones, Santiago Carrillo.

Tras la muerte de Franco y el final de la dictadura, en 1977, durante la transición democrática, volvió a España y fue elegida de nuevo diputada por Asturias en las primeras elecciones democráticas, aunque su papel fue ya más simbólico que real .El 12 de Noviembre de 1989, con casi 94 años moría en Madrid, siendo enterrada en el cementerio civil de La Almudena.

.Dolores fue una gran mujer que dedico toda su vida a la causa del comunismo, al "único camino", titulo del libro de memorias, publicado en 1962 y reeditado en numerosas ocasiones, también escribió otros libros, tales como: Me faltaba España y Pasionaria, la lucha y la vida

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